31 diciembre, 2007

GROUCHO les diría a los familiofílicos radicales...

Miles de ‘buenas personas’ se congregaron este domingo 31 de diciembre en la plaza Colón, de Madrid, para reivindicar a la "denigrada familia cristiana" y vociferar de paso - incluida la intervención a distancia del papa Benito XVI- contra el laicismo imperante, en un acto litúrgico organizado por el arzobispado de Madrid de Rouco Varela, el Camino Neocatecumenal y el apoyo de otras sectas católicas, como Comunión y Liberación, Comunidad de San Egidio, Focolares y Foro de la Familia.

Creo, pensando en la trascendencia de las homilías lanzadas por ‘santos varones’ que no se casan por amor a su dios, que más bien parece una pataleta de la gente que no acepta más realidad que la impuesta por unas normas neotestamentarias y que blanden llamadas apocalípticas frente a las nuevas relaciones de pareja, lo que me revuelve las tripas y me haría decir palabras malsonantes que ningún niño inocente debe oír, pero concluyo con grouchesca indisposición que...

“El matrimonio es una opción libre, no una institución cerrada. Por supuesto, siempre que sepas vivir y dejar vivir en libertad”.

[el original dice: El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución]

1 Comments:

At 11:47 a. m., Anonymous Alexander said...

Hay mucha hipocresía en torno a la palabra “familia”. Yo creo en la familia sin duda, pero a la vez soy escéptico, -como siempre
contradictorio- ya que los vínculos de sangre no los veo determinantes. Si son determinantes las actitudes de sus miembros. Podría considerar a alguien de mi “familia” sin tener vínculos de parentesco. Muchas familias están condenadas a soportarse, y se rompen a golpe de celos y rencillas. El parentesco
no garantiza el cariño. Pocas familias resisten a la prueba del reparto de una herencia. Lo veo así.

 

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